domingo, 28 de octubre de 2012

LOS VASOS SANGUINEOS



Los vasos sanguíneos son conductos de paredes elásticas que conducen la sangre por todo el cuerpo.  Son de tres clases: arterias, venas y capilares.
·        Las arterias: llevan la sangre desde el corazón hacia los órganos.  Están ubicados a cierta profundidad, por eso no están expuestas a golpes o heridas.
Las paredes de las arterias son gruesas y elásticas, pues están formadas por músculos lisos y fibras elásticas.  Cada vez que el corazón impulsa la sangre, las arterias se expanden ligeramente.
Las arterias se ramifican en otras de paredes más delgadas.  Las últimas ramificaciones terminan en los capilares.
La mayoría de las arterías transporta sangre con oxígeno (sangre arterial), excepto la arteria pulmonar, que lleva sangre sin oxígeno (sangre venosa)
·        Las venas: llevan la sangre de regreso desde los órganos al corazón.  Son vasos de menor diámetro, y sus paredes son más delgadas que las de las arterias.
La mayoría de las venas transporta sangre venosa, excepto las venas pulmonares, que llevan sangre arterial.
Las venas en especial las que recorren los miembros inferiores, presentan en su interior válvulas de trecho en trecho que facilitan el retorno de la sangre al corazón.
Cuando estas válvulas no funcionan bien, la sangre tiene la posibilidad de retroceder y estancarse en determinadas zonas, causando la dilatación de las venas, dándoles un aspecto hinchado.  Estas dilataciones se llaman várices.
Las várices originan problemas en la circulación de la sangre, causan dolor, y en ocasiones es necesario operarlas.
·        Los capilares: son vasos de diámetro muy pequeño.  Precisamente reciben este nombre porque su diámetro es del grosor de un cabello.  Sus paredes son muy delgadas y transparentes y están formadas solo por una capa de células epiteliales.  A través de ellas se realiza el intercambio de oxígeno entre la sangre y las células.


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